Domenico Scandella, Menocchio, el molinero que acabó en la hoguera


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PANP 1 Fragmento 6

water-mill-1340500_1920Domenico Scandella no era terrateniente, pero era capaz de alquilar un par de molinos y vivir de ellos. No era un trabajador al uso, no era un ciudadano más del tiempo que le tocó vivir, el final del siglo XVI. No era un jornalero o pequeño campesino. Sabía leer, escribir y matemáticas. Se encargaba de la administración del pueblo y su curiosidad fue creando una biblioteca peculiar. Extraña en una época con pocos libros fuera de los palacios o lugares sagrados, su colección de libros no tenía censura. Domenico Scandella, conocido como Menocchio, sufrió dos procesos judiciales a cago de la Inquisición y en ellos confesó tener libros como el Decameron de Bocaccio, versiones de la Biblia, libros de aventuras en catalán o lo que se supone que es una libro con traducciones del Corán. Tiene acceso a las ideas de las múltiples ramas del luteranismo que se viven en la Europa de la época y aún así elabora una cosmología única, peculiar.Tanto que los inquisidores o testigos no sabían si de verdad lo creía. Para él, el caos creó el mundo y en él aparecieron los ángeles y el propio Dios como aparece los gusanos en el queso. Una de sus metáforas. El primer proceso le costó casi tres años de cárcel y en él su teoría del queso y los gusanos no fue lo único. Arremetió contra la vida opulenta del clero y la falta de aprovechamiento de sus bienes rurales, contra el abuso de hablar en latín en los procesos judiciales, el mal reparto de la riqueza, la «opresión» a partir de los sacramentos…Aunque pidió perdón y cuando salió de la cárcel no volvió a ser tan beligerante como hasta entonces, a los 15 años del primer proceso volvieron a preocuparse por su caso en el despacho de la Inquisición.

«Como hemos visto, Menocchio no creía que el mundo hubiera sido creado por Dios. Además, negaba explícitamente el pecado original, y afirmaba que el hombre «comienza a hacer pecado cuando empieza a chupar la leche de la madre, al salir del vientre». Para él Cristo era simplemente un hombre. Por ello, con toda coherencia, era ajeno a la idea del milenarismo religioso. Durante sus declaraciones nunca mencionó el Segundo Adviento. El «mundo nuevo» que deseaba era una realidad exclusivamente humana, alcanzable con medios humanos.» Fragmento de El queso y los gusanos de Carlo Ginzburg

En el ensayo de Carlo Ginzburg El queso y los gusanos, se recoge todo el proceso a Menocchio. Ginzburg encuentra los archivos del proceso de la Inquisición, investiga y crea el contexto y perfecto para desarrollar su estudio. Nos ha servido para este post y para conocer la sociedad de la época que tratamos, por lo que es altamente recomendable si quieres ponerte en situación. Menocchio no sobrevivió al segundo proceso. Su mente no era la de antaño, sus enemigos, sí.

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